Lactancia y alimentación complementaria
- 03.28.09
- Todo
Ultimamente, cada vez escucho a más madres que consiguen darle el pecho a sus hijos más de 6 meses. Un logro dijno de mención, con todo lo que tenemos en contra.
Y entonces, a los seis meses, cuando parece que empiezas a ver la luz con la lactancia de tu hijo, que parece que ya no tienes que demostrar nada a nadie, que está claro que no matas a tu hijo de hambre, entonces llega a nuestra vida la alimentación complementaria!!!
ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA, las palabras parecen claras no???
COM-PLE-MEN-TA-RIA, Pues eso, que complementa la maravillosa alimentación que ya le estamos dando a nuestros hijos.
Pues parece que no, y estoy viendo a muchas madres llorar, y plantearse si son buenas madres.
Y lo son, y muy buenas!! Y lo peor es que es por culpa de “profesionales”.
Os voy a copiar un caso del foro de Aldama, con una respuesta de un PROFESIONAL.
Estefanía, ese es el cantar de cada día de mi hija… a veces ya no sabemos qué hacer con ese tema, pues si me tiene a mí accesible como tú dices, solo me pide tetita tetita y tetita… y hasta q no se la doy no hay manera…….. Hemos probado de todo, hasta esconderme y q la sentara mi marido a comer diciéndole q no estaba yo en casa, pues como le dió por no comer casi nada pues el Pediatra y todo el mundo nos decían q: “Claro, si le daba la teta antes de comer seguro q no comería nada después… q era normal q entonces no comiera”… pero realmente si te digo la verdad yo he visto muy claro q si realmente tiene habmbre, aunque le dé teta antes, ella luego come igual de bien, pero q si a la contra no tiene realmente hambre, no come nada le dé ó no le dé teta antes… por más q se empeñen… a mi marido le ha costado darse cuenta de ésto también, pero al final lo ha visto él con sus propios ojos… No te voy a decir q no les calme algo el hambre la teta, desde luego… pero q si tienen hambre comen igualmente de lo demás eso sí. Cierto es q cuando están ó han estado malitos, les cuesta unos cuantos días recuperar el apetito de nuevo… mi hija estuvo la semana pasada con un virus con casi 40 de fiebre, y ahota está todavía algo desganadilla, pero lo va recuperando poco a poco. Te voy a copiar lo q me contestó Carlos González cuando le pedí consejo donde “ser padres” en esa época q mi hija no comía y q me aconsejaban q no le diera la teta por ello, ni antes ni incluso después si no comía de otras cosas, ya me dirás qué te ha parecido:
viernes, 06 de junio de
2008
Apreciada amiga:
La alimentación de su hija es completamente normal, las cantidades que come
son completamente normales, y su conducta en relación con la comida es
también normal. Le está demostrando claramente que no quiere purés y
triturados, que no quiere que le den la comida. Lo que quiere es comida de
verdad, macarrones y jamón y trocitos de distintos alimentos que puede coger
con sus deditos, manipular, chupar y mordisquear. Y eso es precisamente lo
que tienen que comer los niños: lo mismo que sus padres.
Muchas veces, por esa absurda insistencia de algunos profesionales en que
los niños se han de comer las papillas, las madres insisten hasta que los
niños se rinden. El resultado, a los tres años, niños que no quieren más que
papillas, y que se las metan en la boca, y madres desesperadas porque “no
sabe comer solo”, “no sabe tragar”, “no sabe masticar”, “si encuentra un
trozo sin triturar le dan arcadas”… Los niños pequeños pasan por una época
en que quieren hacer las cosas, ser autónomos, es la edad del “yo solo, yo
solo”. Quieren intentar, probar, esforzarse, y si les sale mal una cosa no
se desesperan, sino que siguen intentándolo porque tienen un ansia enorme
por aprender, y sienten un gran orgullo por lo que consiguen. Si no se les
permite hacer las cosas, al final se les pasan las ganas.
Lo que le han dicho de no dar le pecho si no come otra cosa es una estupidez
tan grande que se me ponen los pelos de punta. Si no come otra cosa, y
encima no le da el pecho, ¿qué diablos va a comer? ¿Quieren matarla de
hambre, o qué? Podría entender si le dijeran “no le des demasiados
caramelos, porque se le llena la barriga y luego no come”. Porque los
caramelos son sólo azúcar con colorante, no llevan proteínas, ni grasas, ni
vitaminas, ni calcio… Pero es precisamente al revés: lo que lleva todas
las proteínas y nutrientes, todas las vitaminas y minerales, es la leche
materna; es más nutritiva que el pollo, es más nutritiva que el arroz o los
macarrones, y es infinitamente más nutritiva que la fruta o la verdura (que
casi no alimentan). Es como si le estuvieran diciendo: “no le des de comer,
para que así tome más caramelos”. ¡Ridículo!.
Siga igual. Siga dándole todo el pecho que ella quiera. Siga permitiendo
que toque la comida de los adultos… y que haga lo que quiera con ella.
Porque unas veces se la tragará, pero otras no, y es ella la que tiene que
decidir. Eso sí, convendría que le dejase de dar leche artificial con los
cereales, y yogures y petisuises. Ya está tomando suficiente leche, y de la
mejor calidad, es absurdo “complementarla” con otras leches de mala calidad.
El objetivo (a medio y largo plazo) es que coma una dieta variada, pero si
esa “variación” es leche de continuación, yogur y petisuis, ¿qué hemos
ganado? Olvídese de los cereales para bebés, ya no es un bebé, y puede comer
(si quiere) los mismos cereales que come usted: pan, galletas, macarrones,
arroz, paella…
Y no se esfuerce en prepararle nada. Usted prepare un solo menú, lo que
vayan a comer los padres. Si le gusta, que se lo coma, y si no le gusta,
pues que no coma. Usted no tiene derecho a obligarla a comer, pero ella
tampoco tiene derecho a obligarla a cocinar (ni lo ha intentado, por cierto;
no es ella la que le pide caprichos).
Espero que estas sugerencias le sean útiles, y le deseo toda la felicidad
con su hija.
Saludos cordiales:
Carlos González
Gracias a Carlos Gonzalez por sus palabras, y a Aldama por dejarme publicarlo, creo que esmuy importante que llegue al mayor nº de personas posible.
Para Paula y Lucía.




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